viernes, 25 de noviembre de 2016

Historias de superación. Zenda libros.

Hoy día 25 de noviembre  se conmemora el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.

La Asamblea General de las Naciones Unidas lo designó así en 1999. En Zenda lo promueven mediante un concurso de historias de superaciónHistorias reales o ficticias, que nos cuenten cómo superar la violencia contra las mujeres.

Por ello he querido retomar las publicaciones en esta bitácora con este micro relato que ha llegado a mis manos. Se trata de una preciosa alegoría sobre el drama al que se enfrentan algunas mujeres "encerradas" en un callejón sin aparente salida. 

En muchas ocasiones la ayuda de otros es fundamental para liberarse y volar.



Su ave

Cuando abrió los ojos sintió el calor del sol colándose entre los barrotes de la jaula. Intentó volar, pero sus alas no respondían. Trató de imitar el canto de las aves que estaban fuera. Tan vivo. Tan de verdad.

Volvió a dormirse, impotente. Ya llegarían el agua y la comida. Volvería a perdonarle. 

Una dependencia compartida que encerraba tantos miedos…

La despertó el estruendo de un grupo que migraba hacia el sur y una fuerza antigua le hizo reaccionar. Sabía que algo mejor le esperaba. Al fin y al cabo no era menos mujer, sólo una mujer atrapada.

Él llegó a casa y la jaula estaba vacía. Él la quería porque era su ave.

Suave


Qué paradoja. El error siempre estuvo en el pronombre posesivo delante de la palabra amor.


Tesa Guilleuma

miércoles, 13 de enero de 2010

De vuelta...

He decidido resucitar este rincón.
Ha sido recordando la primera entrada de Caricias Perplejas, el maravilloso blog de Olga Bernad al que llevo meses enganchada y en el que aterricé de la mano de otro de mis indispensables, Las diosas y las nubes, de Juan Manuel Macías.

Olga hablaba de su otro yo, el menos popular y exitoso el destartalado escondite de su sensibilidad.

También he estado leyendo un precioso poemario de Peixoto, titulado A casa a escuridao en el que habla de su poesía como parte de él mismo:

Este livro. Passa um dedo pela página. Sente o papel como se sentisse a pele o meu corpo, o meu rostro...Pousa os labios sobre a página. Pousa os labios sobre o papel... vamos a beijarnos

Que a su vez me ha traído a la memoria los versos de Juan Antonio González Iglesias, esto que tocas no es un libro, es un hombre

Curioso encadenamiento de ideas y versos. Silencié mi callejero por esconder ese otro yo, el aparentemente indefenso yo, del que hablaba Olga. Pero reclama su espacio. Lo dejaré libre un tiempo.

LUNES NEVADO

La nieve despliega
su alegría
en mil sonrisas
de niños

serena añoranza de ti...

huele a espuma
de besos


brilla todo limpio

un extraño silencio
invade el ruido
de mis calles
un profundo suspiro

oculto entre las ramas
recojo tu abrazo
y sigo

jueves, 25 de junio de 2009

Descanso

Imagino tu sonrisa
hoy
acurrucada entre los años

veo esos surcos traviesos
en la comisura
de tus labios,
rotos de amor,
llenos de encanto

el olor de tu aliento
dulce...
el arrullo de tu regazo...

me recuesto en tu sonrisa
triste
y, al fin,
descanso

martes, 23 de junio de 2009

¡Buenas noticias!

Porque próximamente aparecerán publicados, juntos, los poemas de dos autores que admiro profundamente, dos poetas cuyos blogs abro cada día con la ilusión de un paquete sorpresa...

sobre todo esperando encontrar algunos de sus poemas inéditos

Hablo de Olga Bernad y sus Caricias perplejas http://cariciasperplejas@blogspot.com
Hablo de Juan Manuel Macías con las Diosas y las nubes http://diosas-nubes@blogspot.com

Será en Cuadernos de la Cigale... verano 2009

Y para redondear el asunto, la cubierta del libro ha sido diseñada por Agustín Calvo Galán. El responsable de las Afinidades electivas otra bitácora a la que estoy "enganchada", a la caza de poemas

¡Es una de las ventajas de estas nuevas tertulias del siglo XXI! del café de los vanguardistas y modernistas al blog de hoy... de esta gran conversación en Red

Incluyo un fragmento de cada uno...

Semper fidelis (fragmento)
de Olga Bernad (completo en las Afinidades)

Te imagino
buscando como yo la luna negra,
con la misma imprudencia de otros hombres.
Y sólo te prometo que solamente tú
tendrás de mí ese no de tu mirada,
el ciego no de ti,
el que me hace llorar y me despierta.

Y ahora de Juan Manuel
Este sueño
Trénzate a mí: la vida está arreciando
con perfiles de acero y dentelladas,
y un torrente de escarchas y de nadas
tenaz mi piel ―la tuya― viene arando.

Sangro contigo. Ignoro desde cuándo
vierte mi herida auroras desatadas.
La noche está labrando sus celadas
y tú halcones y olivos derramando.

Abrázame entre gárgolas y abismos
donde el amor se duele en un empeño
de perdurar su rosa en nuestras manos.

Manos en vela, urdimbres de espejismos,
o alas que en vilo elevan este sueño,
y este largo dolor de ser humanos.
(De Cantigas y cárceles)

Escribe de una vez...

Escribe de una vez

quiero ver tus letras amables o dulces o secas o caricias suaves...
todo, menos la bofetada fría del papel en blanco

Te lo ruego,
hoy es urgente que respondas de algún modo,

del modo melancólico a ser posible,
a juego con mis ojos húmedos de lunes solitario
después de un domingo solitario

que el sol brilla desafiante y no tengo una nube
que echarme a la espalda
para cargar con su peso húmedo y reconfortante

por favor, escribe ya, ¡ya mismo!
que se me forma un nudo con las cuentas del collar blanco de hoy

blanco de nube, blanco de niebla, blanco de pena

miércoles, 3 de junio de 2009

Me han dicho que en Madrid hay una
calle perdida,
una que casi nadie conoce
estrechita y cuesta arriba,
con balcones desvencijados y geranios de colores
adornando las contraventanas rotas...

y huele a guiso de abuela y a jabón Lagarto
y la música se cuela por las
grietas de las fachadas rotas
y si te fijas bien parece
que mil sonrisas de niños
se esconden en las cortinas y los toldos desgastados...

Yo voy a encontrar esa calle.
Iremos a verla enseguida.
Y nos sentaremos en un banco
de madera vieja
con corazones y flechas de amantes
en el respaldo

Y entonces,
te lo juro,
nos pasaremos la tarde
besándonos, besándonos

martes, 28 de abril de 2009

Del amor, del olvido

Hoy traigo a este rincón un poema de Miguel D´Ors; hermoso en su sencillez, por su sencillez
Este libro suyo... ya antiguo, no tiene desperdicio alguno y es uno de mis preferidos

EN silencio te quise. Cada noche,
dejándome engañar por las palabras,
te ponía los nombres más azules,
aquellos más secillos de cantarte,
para que siempre fueras como un sueño
a pesar de vivir sobre la tierra.

En silencio te quise. Vanamente
te fabricaba amor, iba escribiendo
vanamente las letras de tu nombre
sobre todas mis cosas... Tu recuerdo
es una bajamar que tengo dentro,
la nostalgia del mar de la alegría.

En silencio te quise y era dulce.
Hoy apenadamente te los digo.

Nunca encontré tan tristes las palabras.