He decidido resucitar este rincón.
Ha sido recordando la primera entrada de Caricias Perplejas, el maravilloso blog de Olga Bernad al que llevo meses enganchada y en el que aterricé de la mano de otro de mis indispensables, Las diosas y las nubes, de Juan Manuel Macías.
Olga hablaba de su otro yo, el menos popular y exitoso el destartalado escondite de su sensibilidad.
También he estado leyendo un precioso poemario de Peixoto, titulado A casa a escuridao en el que habla de su poesía como parte de él mismo:
Este livro. Passa um dedo pela página. Sente o papel como se sentisse a pele o meu corpo, o meu rostro...Pousa os labios sobre a página. Pousa os labios sobre o papel... vamos a beijarnos
Que a su vez me ha traído a la memoria los versos de Juan Antonio González Iglesias, esto que tocas no es un libro, es un hombre
Curioso encadenamiento de ideas y versos. Silencié mi callejero por esconder ese otro yo, el aparentemente indefenso yo, del que hablaba Olga. Pero reclama su espacio. Lo dejaré libre un tiempo.
LUNES NEVADO
La nieve despliega
su alegría
en mil sonrisas
de niños
serena añoranza de ti...
huele a espuma
de besos
brilla todo limpio
un extraño silencio
invade el ruido
de mis calles
un profundo suspiro
oculto entre las ramas
recojo tu abrazo
y sigo
hacia el final
Hace 3 años
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