martes, 28 de abril de 2009

Del amor, del olvido

Hoy traigo a este rincón un poema de Miguel D´Ors; hermoso en su sencillez, por su sencillez
Este libro suyo... ya antiguo, no tiene desperdicio alguno y es uno de mis preferidos

EN silencio te quise. Cada noche,
dejándome engañar por las palabras,
te ponía los nombres más azules,
aquellos más secillos de cantarte,
para que siempre fueras como un sueño
a pesar de vivir sobre la tierra.

En silencio te quise. Vanamente
te fabricaba amor, iba escribiendo
vanamente las letras de tu nombre
sobre todas mis cosas... Tu recuerdo
es una bajamar que tengo dentro,
la nostalgia del mar de la alegría.

En silencio te quise y era dulce.
Hoy apenadamente te los digo.

Nunca encontré tan tristes las palabras.

lunes, 27 de abril de 2009

Sé que el viento te susurra
muy despacio
Sé que el agua va calando
gota a gota
y que en el fondo de mi alma

soy un pozo,

oscuro rincón de sueños perdidos...

pero aveces la luz se cuela
por las rendijas de arriba
y sueño tu rostro dulce

como entonces ...

y tengo la certeza
de nuevo
de estar tan cerca de tocar
el cielo!

Quiero entonces tenerte
y arrancarte
del bosque profundo donde te escondes
para ascender de nuevo

los dos juntos
por la montaña inquieta del futuro

y llegar hasta la cumbre


Y allí
en la cima del mundo

Besar tus labios amados

eternamente...

viernes, 27 de febrero de 2009

En respuesta a tu carta

Tengo tu río guardado
entre los dedos
versos que me acarician el recuerdo

y tengo miedo de no ser ya
otra cosa que el silencio
de tus ojos cuando miran
o el susurro de sus cauces contenidos
o el arrullo de las rocas que
lo habitan

y guardo mi río entre sauces
y pájaros pequeños,
escondo en sus recodos
tu sonrisa
y el suave roce de tus besos

Canta, canta mi río
y se desborda en el silencio
amargo
de lo que no puedo cantar...

Sé que me estás pensando.
Dentro del alma miro
y tengo la certeza de tu abrazo

lloro y lloro pequeño río
entre sauces recónditos

te estoy diciendo sólo
que te añoro
y que me acuesto en las noches
con tu nombre dulce entre los dedos

miércoles, 25 de febrero de 2009

Ernesto Pérez Zúñiga y sus "Calles para un pez luna"


Ernesto Pérez Zúñiga obtuvo con este poemario el V premio de Arte Joven de la Comunidad de Madrid en 2002. Otra vez la ausencia. El amor como paraíso perdido. El amor da sentido a todo, embellece todo, pero se escabulle entre los dedos y ese todo se desdibuja entonces, y sólo queda el ¿consuelo? del recuerdo.
El ritmo de sus poemas, la originalidad de sus imágenes, justifican sobradamente la lectura de este poeta.

Reproduzco su CARTA FLOTANTE Nº1

Gotas lentas,sordas lentas,
quietas gotas, golpes raros
de tu nombre en mi tejado.

Tu mirada en cada esquina.
Un arder de callejones
en mi cama. Raros golpes.

Quietas gotas en mi boca,
gotas lentas. Si te llamo
una trampa es el pasado.

La mirada es sorda y lenta.
Cuánto fuiste. Te he perdido.
Yo soy mi peor castigo.

martes, 24 de febrero de 2009

FEBRERO


Mira que el sol está brillante
y que el cielo casi duele
de tan azul
¡Mira que huele a estreno!
Mira que dan ganas de echarse a la calle
y perderse por donde sea
a estrenar esta primavera anticipada
a soñar este espejismo de luces increíbles en febrero
Mira que la belleza invade todo...

incluso esta congoja que me aprieta el alma
es bella. Se paladea sin amargura. Golpe
de frío seco y soleado. Febrero. Madrid.
Deseo... y la miel en los labios
desde tus palabras

y sé que no es mío este resplandor de hoy
aunque el sol me caliente la cara cuando entorno
los ojos a la espera
como esos almendros florecidos
que se helarán -seguro- cualquier día de estos

viernes, 20 de febrero de 2009

Amalia Bautista

Me gusta el diálogo íntimo de esta madrileña, su apariencia sencilla, la profundidad de su impacto...

Recuerdo aquí su ¿Hasta cuándo?, este lamento desesperado ante lo irremediable del túnel que se abre entre ella y la persona amada. Y me recuerda al pozo de Alejandro Céspedes (Es este hueco/ que media entre los dos/ y el tiempo ahonda/ Esto que te preserva /y me separa más /en cada diaria muerte/ me obliga a seguir siendo mi otro mismo).
No hay verbos en el poema, sólo preguntas sin respuesta por lo irremediable, lo doloroso y oscuro de la ausencia... de casi tocar lo deseado, como en una pesadilla donde el miedo reside en el "casi".
Me gusta leer este poema el voz alta: la imagen de tragarse el dolor, como cuando se tiene faringitis y duele ese acto inconsciente, se refuerza con las aliteraciones del siguiente verso (la niebla espesa...)

¿Hasta cuándo el túnel sin salida,
en el bosque de púas, en el pozo?
¿Hasta cuándo instalada en la esperanza
de los que nada esperan?
¿Hasta cuándo perdida en laberintos,
en ciudades sin luz, en pesadillas
que no terminan cuando acaba el sueño?
¿Hasta cuándo tragando
La niebla espesa, el desconcierto, el vértigo?
¿Hasta cuándo sin ti?
¿Hasta cuándo con otros?

miércoles, 18 de febrero de 2009

CALLEJERO III

Tu mirada tiñe de añil el
perfume de los árboles
y eres siempre eso,

olfato,

olor a dulzura de violeta o
encanto de beso nuevo