Me gusta el diálogo íntimo de esta madrileña, su apariencia sencilla, la profundidad de su impacto...
Recuerdo aquí su ¿Hasta cuándo?, este lamento desesperado ante lo irremediable del túnel que se abre entre ella y la persona amada. Y me recuerda al pozo de Alejandro Céspedes (Es este hueco/ que media entre los dos/ y el tiempo ahonda/ Esto que te preserva /y me separa más /en cada diaria muerte/ me obliga a seguir siendo mi otro mismo).
No hay verbos en el poema, sólo preguntas sin respuesta por lo irremediable, lo doloroso y oscuro de la ausencia... de casi tocar lo deseado, como en una pesadilla donde el miedo reside en el "casi".
Me gusta leer este poema el voz alta: la imagen de tragarse el dolor, como cuando se tiene faringitis y duele ese acto inconsciente, se refuerza con las aliteraciones del siguiente verso (la niebla espesa...)
¿Hasta cuándo el túnel sin salida,
en el bosque de púas, en el pozo?
¿Hasta cuándo instalada en la esperanza
de los que nada esperan?
¿Hasta cuándo perdida en laberintos,
en ciudades sin luz, en pesadillas
que no terminan cuando acaba el sueño?
¿Hasta cuándo tragando
La niebla espesa, el desconcierto, el vértigo?
¿Hasta cuándo sin ti?
¿Hasta cuándo con otros?
hacia el final
Hace 3 años
Oh, Amalia Bautista, mi debilidad! Nunca he leído poemas tan tristes, tan desvalidos, nunca jamás. Pero ese desvalimiento no es impostado, sino verdadero. Oh, Julio Martínez Mesanza! Poesía reconocible, la más cercana de todas, por entendible!
ResponderEliminarBuena elección. Besos.
Gracias Arsenio. Compartimos entonces el gusto por la poesía reconocible... Amalia Bautista también es de mis preferidas con Ada Salas o Almudena Guzmán
ResponderEliminarGran poema, desesperanzado en el dolor y a la vez lleno de luz expectante.
ResponderEliminarSaludos...
Gracias Ángel... perdona que haya contestado tan tarde. He tenido ésto un poco desasistido
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